Un lugar maravilloso | Odile Rodríguez de la Fuente

Aún aturdida por la resaca de un viaje relámpago de 4 días en Alaska, trato de asimilar lo que esas 48 horas en tierras de "la última frontera" han significado para mí. El objetivo era conmemorar el 30 aniversario del fallecimiento de mi padre, participando como madrina de honor en la salida de la trigésimo séptima edición del Iditarod, la carrera de trineos tirados por perros que Félix y su equipo fueron a filmar y de la que 3 de sus miembros nunca volvieron. El resultado ha sido mucho más de lo imaginado. Unas horas plagadas de casualidades y coincidencias que dan fe de que efectivamente, a veces, la realidad supera con mucho a la ficción.

Odile Rodríguez de la Fuente



7 comentarios:

  1. Es una iniciativa hermosa. Ánimo y entereza (creo que es lo único que puedo decirte) Un cariñoso saludo. Jordi Virgili

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  2. Me gusta mucho la etapa de Félix en Alaska y Canadá. Supongo que para ti será muy emotivo esta nueva iniciativa, supongo que recorrerás los lugares donde estuvo en sus últimos días. En tal caso, suerte, ánimos y que lo disfrutes como mejor puedas. Sin duda, como dijo, es un lugar muy hermoso para morir.
    Chema.

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  3. Tu padre fue para mi algo mas que el gran divulgador que fue,fue el faro que me indico el camino que hoy estoy siguiendo,este verano estuve en Poza de la Sal y me emocione ante su busto,mi mas sincero abrazo y gracias por mostrarnos esas bellas tierras del norte.

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  4. Cuando murió tu padre, mi hijo Sergio tenía 4 años y estábamos en la montaña cercana a Cerdanyola del Vallés, en la sierra de Collserona. Nos enteramos por la radio. Tu padre fue único para mi, pues me enseño a amar la naturaleza. Mi hijo también, y lo admiraba con pasión, pero murió de un maldito cáncer a los 14 años de edad. Era nuestro único hijo.
    He leído tu largo relato de Alaska, recordando a tu padre. Me ha emocionado mucho. He leído la biografía de tu padre escrita por Miguel Pou, y también me ha emocionado. He comprendido en estos 30 años que la vida no es como nos la imaginamos, que no sabemos nunca lo que nos tiene reservado, que hemos de vivirla como nos enseña la naturaleza y el resto de los seres vivos, pues al fin y al cabo todos pertenecemos al reino animal. Y haríamos bien en dejar en paz a los animales y volvernos vegetarianos. Podríamos vivir perfectamente.
    Un abrazo.
    Sergio Reinaldo. Pte. Oaldefna.(www.oaldefna.org)

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  5. Hola Odile. Te conocí personalmente en Gallocanta, y saludarte me resultó muy familiar y entrañable. Reconozco que, el recuerdo más profundo guardado en mi memoria por la muerte de tu padre fuisteis precisamente tú con siete años y tus hermanas, acompañadas de tu madre y de una gran soledad. Mientras todos perdimos a un gran divulgador de la naturaleza, vosotras perdisteis además, a un gran padre.

    Recorrer los espacios vividos por seres queridos para empaparse de sus recuerdos es la terapia que más estimula y alienta como consuelo y desahogo.
    Un placer haberte conocido.
    Suerte.

    Un abrazo.

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  6. Hola Odile. No te conozco todavía, pero te aseguro, que tengo muchas ganas de conocerte y el día que lo haga será para mi un honor y auténtico pacer. La foto es muy bonita y emotiva. Me recuerda un poco lo que sentí cuando era más chaval y me dirigí a Poza de la Sal con mi tienda de campaña a explorar los sitios del monte en los que Félix disfrutó su infancia. Todo lo que saqué de ello, es que me emocioné muchísimo recordando a tu padre. Conocí a gente maravillosa que fue con él a la escuela, etc, etc. Al ver tu foto al lado de la placa conmemorativa, me emociona, pero me alegra a la vez sentir que eres la huella fresca y viva que transmite hoy día el legado tan bonito que nos dejó tu padre. Muchísimas gracias por ello. Un abrazo.

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